¿Qué es lo que hay que hacer ahora?
Acabar con la guerra de manera total y permanente.
Lxs civiles han perdido sus vidas, sus hogares y sus futuros debido a las bombas estadounidenses e israelíes. Los alto al fuego no son suficientes: esta guerra ilegal debe acabar. Cada día de lucha trae más muerte y más hambre y lleva a una situación de crisis a más familias, especialmente a mujeres y niñxs. Las personas de Irán, Líbano y de la región están sufriendo las consecuencias más drásticas. Además, la guerra aumenta los precios de la energía y los alimentos en todo el mundo y arrastra a los países a un endeudamiento cada vez mayor mientras las corporaciones, las empresas de combustibles fósiles y armas y las personas más ricas se benefician.
- Los gobiernos deben asegurar el fin permanente de las guerras y proteger a lxs civiles.
Hacer que los especuladores paguen.
En solo un mes de guerra, el aumento desorbitado de los precios de la energía arrebató más de 100 mil millones de dólares a lxs ciudadanxs. Ese dinero podría haber proporcionado energías renovables a 150 millones de hogares. Necesitamos:
- Gravar las ganancias extraordinarias y hacer que las empresas de combustibles fósiles paguen lo que les corresponde por las enormes ganancias que están obteniendo.
- Utilizar el nuevo dinero de los impuestos para garantizar los servicios públicos y proporcionar apoyo inmediato a las familias y lxs trabajadorxs precarixs más afectadxs por los precios desorbitados de los alimentos y los combustibles.
Asegurar el acceso a los alimentos y la energía para todxs.
- Invertir dinero público en agricultura local sostenible y energías renovables autóctonas, y frenar el apoyo financiero perjudicial a las armas, los combustibles fósiles y los fertilizantes de origen fósil.
- Poner en marcha de inmediato soluciones de energía renovable para granjas, hogares, escuelas y clínicas para protegerlos frente a la crisis energética actual y las que se produzcan en el futuro.
Cancelar la deuda.
Después de pagar intereses a los prestamistas de Wall Street, los banqueros y los gobiernos ricos, muchos países del sur global no tienen más dinero para proteger a sus ciudadanxs frente a esta crisis. Los prestamistas y los gobiernos deben:
- Cancelar los pagos de deudas y acordar normas más justas sobre la deuda mundial.
- Apoyar a lxs trabajadorxs informales, lxs trabajadorxs agrícolas, las mujeres y las personas mayores, y garantizar un acceso universal a la atención médica, la educación y el transporte público.
Esta guerra es su negocio y nuestro dolor. Nuestros gobiernos deben poner fin a la guerra, gravar las ganancias e invertir en las personas y en el planeta.